Nos adentramos en las tiendas más frikis, de idols, consolas retro y disfraces, nos sumergimos en auténticos paraísos de videojuegos, en áreas recreativas de fotomatones que occidentalizan los rasgos asiáticos, en auténticos centros comerciales de máquinitas gancho de atrapapeluches, todo lo que os pueda contar es poco, es algo que tienes que vivir.